domingo, 19 de noviembre de 2006

Las malas compañías son las mejores

Dedicamos nuestra primera nota a un personaje único e irrepetible. Su nombre es Jorge Nuñez, de Nuñez (¡cuac!), y amerita ser conocido por todos.


Todo empezó una noche de octubre, cuando a un ser (extraño, por cierto) se le antojó hacer una fiesta ochentosa en su casa. Por distintos compromisos impostergables (la creamfields, por ejemplo), el primer fin de semana libre que encontró fue el que contenía al sábado 18 de noviembre de 2006; léase, ayer.
Al cabo de dudar un poco si concurrir o no a la partusa, decidimos asistir... pero no del todo convencidas. Las fiestas en las casas son aburridas las más de las veces... pero bueno... variar un poco que le dicen, hacer otra cosa.
Tomamos la combi en Yrigoyen y Laprida, y nos dirigimos a Carlos Calvo al 900 (San Telmo, sitio del evento). Hora después de llegar, arribó al punto nuestro homenajeado, que venía acompañado de un tal "Juan", a quien había conocido horas antes en un cumpleaños y trajo consigo. Este Juan, ni lerdo ni perezoso, se preparó unos tragos -sentite como en casa-, dio unas vueltas en busca de una gatita y, como no la encontró, se sumó a la barra. Cabe advertir, antes de continuar, que Nuñez venía entonado.
Alguna fuerza física que desconocemos, nos impulsó a la cocina, donde terminamos reunidos conversando acerca de la vida personal de Thelma (Ceci), tema al que dio lugar la pregunta ya clásica de Chorch (Nuñez): "contate algo de tu vida". La charla se extendio, entonces, en torno al significado del tatuaje que Ceci se había hecho esa tarde. Repentinamente, Thelma comentó que de la fiesta nos iríamos a un bar en Lomas (Ravens), y que Nuñez (chop hasta el borde de vino tinto en mano) tomó como propuesta válida y comenzó a reclutar a los asistentes para emprender la marcha hacia el lejano Sur.
Poco tiempo antes de que esto sucediera, había llegado al lugar un sueco imperdible. Imperdible, claro está, porque es descendiente de una argentina (la mejor carne del mundo). Louise le había echado el ojo, y no tuvo mejor idea que sugerirle a nuestro homenajeado "traete al sueco". Chorch, que no se amedrenta ante nada -y menos bebido-, lo fue a buscar, y el sueco se copó (su primo, que estaba con él, también). En fin, nos fuimos de la fiesta entre abrazos y risas, con una botella de vino bajo el brazo (¿idea de quién? ya se imaginan, nos vamos conociendo). El único inconveniente que se nos presentaba era que los taxis, por alguna razón (cinco impresentables) no nos paraban. Fue así que decidimos llamar dos remos, que vinieron precisamente en el momento en que Chorch se disponía a eliminar algo de líquido contra un afiche que conmemoraba el día de la lealtad peronista.
Minutos después, llegábamos al bar. Allí nos esperaban viejos amigos (Toti, Mocha, Nestor) y la hermana de Thelma (también impresentable, Ale) .
Como es de suponer, Chorch siguió tomando (obvio, ya había hecho lugar contra la cara de Kirchner). ¿Y el sueco (Paul)? ¡Un flash! De Estocolmo a Lomas de Zamora sin escalas (y en remis). A Nuñez lo perdimos de inmediato, se fue con una rubia y una cerveza. Manuel y Paul siguieron tomado, pero estoicamente, se la bancaban de pie. La noche pasó, sólo se puede agregar que Ravens estaba más lleno que nunca. Y que Thelma se fue, subrepticiamente, con un huesito que tiene por ahí.
A Louise -quien les escribe-, le empezaron a pintar las ganas de volver a casa. ¿Que hacer con Nuñez de Nuñez, Paul de Estocolmo y Manuel de Boedo? ¿Cómo corno se volvían a sus lugares de origen? Cosas, en fin, que uno no piensa cuando decide salir. Pero la borrachera de Chorch hacía imposible su regreso, así que terminaron los tres en el departamento de Laura (Louise), camino al cual nuestro homenajeado gritaba por las calles "¡Viva Perón, carajo!" (cosas, en fin, que uno sólo puede hacer con alcohol en sangre) .
La idea era que tomaban un café y se iban, pero Nuñez divisó un confortable futon y se echó. Desde entonces, no se levantó ni cuando decidimos abrirlo para que también Manuel y Paul se quedaran a dormir, porque nos vencían el cansancio y la resaca.
Entretanto, ¿qué era de la existencia de Thelma (sentada aquí a mi lado)? "Contate algo de tu vida, Ceci". Dejó al huesito y volvió a Ravens, confiada en encontrar allí a sus amigos, que la traerían de vuelta a su casa (Lanús). Para su sorpresa, se habían ido. Sin batería ni crédito en el celular, decidió salir a la calle en busca de una remisería. No había, siempre pasan esas cosas en estos momentos. Así que caminó, y caminó, haciendo camino al andar, hasta Remedios de Escalada( ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador). Se tomó el 51 y se bajó en la estación. Combinación con otro bondi, llegó a su casa a las siete de la mañana. El demonio la llevaba por los aires, aunque ella dice que le dolían los pies.
El resto... acortemos... Nuñez, Paul y Manuel se tomaron el 160 a la una y media de la tarde, porque a Chorch se le ocurrió frenar antes en una confitería y tomar una sprite con un sandwich de crudo y queso. ¡Qué masa Chorch!
Es el principio de varias veladas, que esperamos sean tan insólitas como esta.

PD. Sería bueno que alguien nos cuente cómo terminó la fiesta de Galeano.

7 comentarios:

Nemesis dijo...

Primero que nada... Impresentable?? Yo??? Para nada. Segundo.. propuesta general, mudemonos las tres a Estocolmo!!!!
Y tercero.... jajajajaja Ceci, te quedaste a pata boluda!!!

Anónimo dijo...

LeoHnoCopado
JaJa! te quedaste a pata!
Odio los blogs...
bye

Thelma dijo...

Evidentemente ninguna de las dos tenemos hermanos copados. Gracias por reirse de mi. El que rie ultimo rie mejor.

Anónimo dijo...

Los Suecos son para los pies...
Estocolmo el vaso...
Habiendo tantos argentinos fueron a buscar un guana importado, dejense de joder.
Nunca avisaste que volvias sino te esperabamos...
Mocha.

Anónimo dijo...

Juazzzzzzzzzzz!!

No la puedo creer. Y pensar que yo pense que se iban todos a dormir.

Nota mental: Las fiestas en las casas pueden resultar menos aburridas de lo que pensabas.

P.D: Lau: a todo esto Chorch conoce tu casa y yo no!!! Bizarro jajajajjaja

Nemesis dijo...

Importado es siempre mejor Mocha... hace rato que los productos nacionales son una bosta! Y los suecos me los pongo donde quiera!!! Pies.. manos.. etc.
Leo copate que los blogs son una masa, no seas anti.

Thelma dijo...

Avise Mocha, a Marce. Todo bien igual, de no haber sido asi no hubiera podido completar una jornada inusual para mi.